Hay un objeto en la mayoría de las oficinas mexicanas que nadie mira dos veces. Está atornillado a una pared, cerca del techo, con un par de lucecitas parpadeando. Nadie lo actualiza. Nadie lo revisa. El "encargado
Hay un objeto en la mayoría de las oficinas mexicanas que nadie mira dos veces. Está atornillado a una pared, cerca del techo, con un par de lucecitas parpadeando. Nadie lo actualiza. Nadie lo revisa. El "encargado
https://youtu.be/y6NBBfemxjw Es la respuesta que casi todo dueño de negocio da cuando le preguntas qué pasaría si el ransomware le apagara los sistemas mañana: “No hay problema, tenemos respaldos”. Es también, según la evidencia más reciente de
https://youtube.com/shorts/f2UModF2klQ?feature=share Viste su cara. Escuchaste su voz. Reconociste su forma de hablar, hasta esa muletilla que usa cuando está apurado. Autorizaste la transferencia porque, literalmente, lo viste con tus propios ojos dándote la instrucción. Y aun así,